Pov Bella
-Tal vez- afirmó, y me di cuenta de que mi hija y Jacob también hablaban en susurros.
Tomamos el avión y cuando estábamos acomodándonos me di cuenta que éramos los únicos en el avión, solo había una explicación… Edward.
-Edward, ¿Qué casualidad no?- le dije probando cuanto duraba.
-¿De qué mi amor?- dijo con cara inocente… lo sabia hacer bien.
-Que fuimos los primeros en subir, y al parecer los últimos - lo ultimo lo dije en modo de reproche- y que raro… te conocen muy bien ¿no?
-Sí.
-Edward- y se volteo para otro lado ocultando la cara- ¿Por qué sobornaste a los de la aerolínea?
-Yo no hice esa barbaridad- vio que no le creí y continuo- solo di un pequeño donativo.
-Pequeña cantidad… ¿De cuántos ceros estamos hablando?- dije sin querer pensar en la cantidad.
-Algunos…
-¿Más de cuatro?- le dije con reserva.
-¿Repelarías si digo que si?
-Por supuesto que sí- dije ya enojada- Edward ¿Por qué rentaste un avión?
-No había vuelos…
-Entonces ¿Dónde queda el soborno?
-En que no tenían ninguno disponible…
-¡Edward!
-Era una emergencia, te pido una disculpa…- dijo mirándome profundamente.
-Claro que te perdono, ¿Cómo crees que no? Pero no debes gastar tanto dinero en cosas así…
-Te prometo que ya no lo hare… salvo si es una emergencia…
-Está bien.
Por Dios más de cuatro ceros… en un avión… de verdad solo a él se le ocurría.
El enojo se me paso un minuto después cuando me beso; el viaje fue igual que el de ida, exceptuando de que Renesmee vomitaba casi cada tres horas.
Cuando llegamos al aeropuerto de Seattle nuestra familia nos esperaba reunida…
-Edward, Bella, chicos- gritaba Alice dando saltitos desde su lugar llamando nuestra atención, nunca cambiaba.
-¡Hola!-gritamos todos al unisonó.
Hubo miles de besos y abrazos, estábamos tan felices de estar de vuelta.
-No se volverán a ir, no sin nosotros- dijo riéndose Esme.
-Claro que no mamá- le dijo Edward y la abrazo.
-Los extrañamos mucho- dijo Alice.
-Nosotros igual, tenemos que volver, pero ahora toda la familia- dije, como advertencia.
-Sí, no sabía a quién hacer sonrojar, sobrinita- dijo Emmett abrazando y alzando del piso a Ness.
-Ni lo creas, tío- le contesto mi hija.
-Bella, ¿Por qué no llamaste?- me reprocho Alice- las pocas veces que hablamos yo te llame...
-Lo sé, lo siento, pero estuvimos muy ocupados.
y Emmett exploto en risas.
-Parece que a Bella ya no le gusta revisar la economía del país…
-Emmett sabes que no me refería a eso- dije no pudiendo evitar reír.
-Ya deja de molestar, Grandote- dijo Alice.
-Solo para ti, pequeño duende de las compras- rio.
-Pero te fascino el conjunto que le ayude escoger a Rose ¿No?- dijo chantajeándolo, y lo cayo- el de hoy te fascinara…- y se alzo de puntitas para palmearle el hombro.
-Bueno, ¿Qué les parece si nos vamos a la casa?- dijo Carlisle interrumpiendo.
-Me parece estupendo, vengo muy agotada- dijo Ness restregándose los ojos.
-Pero si dormiste todo el vuelo, hija- dije.
-Lo sé pero sigo cansada- replico.
Ok esto ya esta es muy raro, ¿Ness cansada? ¿Desde cuándo? Nunca se sentía agotada y mucho menos después de dormir tanto tiempo.
Edward tomo las maletas y empezó a caminar, Carlisle y Esme iban platicando con Rose y Alice delante de nosotros, Edward y Emmett iban a atrás de Ness Jake y yo.
-Deja te ayudo hermano- dijo Emmett.
-Que gentil- dijo Edward confundido, sin duda.
-Es porque no los he visto, pero ya verás mañana- y eso que ya me estaba acostumbrando.
Pov Nessie
Mi tío Em y mi papá estaban bromeando cuando de repente todo se me nublo...
Espere el impacto contra el piso pero eso nunca paso -obviamente, y menos habiendo ocho vampiros y un hombre lobo- de pronto unas manos cálidas me sujetaron con fuerza y de ahí todo volvió más confuso de lo que yaera…
Oía muchas voces gritando mi nombre, pero lo único que recordaba eran las cálidas manos de mi novio sujetándome, y de ahí nada...
La única voz que reconocí entre ese murmullo de voces era la de mi mamá.
-Ness, Ness- repetía mi madre, nunca podría confundir su voz- hija ¿Estás bien?
-Tranquilos ya está despertando- identifique la voz de mi abuelo, de pronto empecé a identificar las voces de algunos miembros de mi familia- ¿Estás bien?
Ahora podía ver con mayor claridad, estaba acostada en el asiento trasero del coche de mi abuelo, el estaba a lado sujetando mis pies y mamá mi cabeza en sus piernas, papá iba manejando y Jacob de copiloto.
-Eso creo- dije con la voz temblorosa- ¿Qué me paso?
- dije de verdad muy confundida- solo recuerdo a alguien sujetándome y que después todo se volvió negro.
-Sí, Jacob fue más ágil que nosotros, cariño- dijo mi mamá.
-¿Qué ocurrió?- volví a preguntar.
-Te desmayaste, hija- dijo mi papá, volteando a verme.
Me levante y me senté completamente en el asiento.
-¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?- pregunte.
-Diez largos minutos- contesto Jake- si no hubiera sido porque Carlisle te checo y Edward no vio nada extraño en ti y que había que esperar a que te despertaras, te hubiera aventado agua fría…me estaba volviendo loco.
¿A dónde nos dirigíamos?
-A casa, Ness- respondió a mi pregunta silenciosa.
-Está bien, es bueno volver- dije estabilizándome emocional y físicamente.
-Pero pensé que no querías volver- dijo Jacob.
-Es mejor estar en familia- hablando de eso- ¿No sabes que me sucedió hace rato abuelo? Supongo que mi papá ya te comento que estuve indispuesta en la Isla…
-Sí, pero la verdad no se que tengas Ness, llegando te hare un chequeo completo- dijo sonriendo levemente.
-Ok- dije son mucha convicción de verdad me sentía fatal.
-Sabes, la casa ha estado muy callada.
-Disculpa pero tu peor pesadilla llego- y todos rieron.
-No eres mi peor pesadilla solo tendré que comprar algunos tapones de repuesto- y todos volvimos a reír.
-Está bien abuelito-dije ya calmando mi risa.
Me checo y me fui a dormir, pero dijo que como no vio nada extraño, que me haría unos exámenes, y aprovecho que en ese momento tenía el equipo en casa y me los hizo ahí, así que el domingo iría por ellos al hospital. No me gusto que me sacara sangre, pero era necesario porque ya me empezaba a procupar, yo nunca me enfermaba de nada.
-Hija, despierta-dijo mi mamá.
-Cinco minutos mas- dije, estaba muy cansada, aunque hubiera dormido hasta las… ¿Qué hora era? Chequé mi reloj y vi que eran las 9:30 am, bueno Hasta esa hora.
-Está bien, pero entonces tu abuelo te tendrá que traer los resultados, en la noche que vuelva.
Sí, claro me habían castigado mi flamante Ferrari rojo, y me habían puesto el terrorífico castigo de manejar la antigua camioneta de mamá que se hallaba tapada con una manta en el garaje- que obviamente yo no la conduciría para nada, y eso era lo que querían- eso también era parte del castigo bueno al menos tenía licencia, bueno la falsa pero aparentaba la edad fácilmente, y el amigo de mamá era bueno haciendo cosas falsas porque algo que no herede es la buena costumbre para manejar de mi papá y me han infraccionado más de tres veces y se la han creído totalmente, y ni siquiera por ser la nieta del Jefe Swan la dejaban pasar, aunque sea por esa vez.
-Está bien- dije y me pare a regañadientes, en estos días había estado de un humor fatal. Aunque no me podía enojar con mi ella, era una mamá excelente. Tenía a una familia excelente.
Desayune bueno más bien devore, y como a mi abuela le gustaba cocinar pero nunca encontraba la oportunidad, porque era difícil encontrarla en una casa llena de personas que no comen, le fascino la idea de cocinar de mas.
Jake pasaría por mí como en 10 minutos más – ya que esa noche la había pasado en La Push porque tenía reunión con la manada, había insistido en no dejarme sola pero le dije que tenía a 8 vampiros al pendiente de mi-, así que me senté en el sillón de la sala y me relaje… hasta que mi papá llego.
-Hola Ness- dijo con la sonrisa preferida de mamás.
-Hola, papá- le dije, me estaba durmiendo.
-Nada mas te quería venir a desear suerte, y la mente de Carlisle a estado tranquila así que no creo que sea algo grave.
-Eso espero- dije y pito el claxon del coche de mi novio.
Me despedí y él me contesto con una pregunta un poco vengativa…
-¿Cuándo vas a estrenar tu “nuevo” auto?- dijo riendo maliciosamente a la mitad de las escaleras.
Nunca- pensé.
-Oí eso eh- eso era algo muy incomodo el poder de mi pap y que mi familia tenia el oido muy fino y cualquier palabra, o lo que fuera ya estaban todos preocupados...
-Mmm, cuando nadie este dispuesto a llevarme a algún sitio.
-Ok, Suerte.
-Adiós- me despedí con la mano y salí mientras el subía las escaleras.Habian querido ir pero lesd dije que no se molestaran que Jacob me acompañaria y saben que el lo haria tan bien coimo cualquiera de la familia.
No sé porque Jacob tenía que llevar el Golf, tenía un coche mucho mejor en el garaje, pero no le gustaba sacarlo en el pueblo porque la gente hablaba más de lo necesario y porqué la manada se ponía de pesada y hacían bromas de que ahora ya ni les hablaba porque era rico, cosa que a él le molestaba y a mi también.
Ahora mejor que nunca entendía la relación de mi madre con Jacob- sin enojarme como cuando me entere de su relación “amorosa” a corto plazo-, y lo principal es que comprendí que ellos nunca podrían ser algo más que muy buenos amigos o suegra y nuero, esto último me hizo reír quedito cuando subía al choche de Jacob, pero no me pregunto nada.
De verdad no me imagino cómo había sufrido mi papá, bueno con lo de Volterra y ese embrollo, y también mi mamá, mejor era no pensarlo, ahora todo está bien y eso quedo en el pasado y se soluciono, si no, no estuviera aquí…
-Hola, cariño- dijo y me beso, con eso mi mal humor se ahuyentaba poco a poco- ¿Cómo has seguido?
-Bien gracias, ¿Cómo te fue con la manada?
-También muy bien, Gracias.
Platicamos y reímos hasta llegar al hospital, hablamos de muchas simplezas, me sorprendia que hablabamos como una pareja que tiene años de casados, pero eso era lo bonito de nuestra relación, que aunque habláramos de tonterías lo disfrutábamos y más de la compañía del uno del otro.
Caminamos agarrados de la mano hasta el umbral de la oficina de mi abuelo, antes de tocar…
Chic@s perdonenme esta no ha sido una seman muy buena para mi... y el capi me habia qedado padrisimo pero para cerrar con broche de oro la semana se me borra todo... y lo peor es que era de 8 hojas y ya no lo pude rescatar y esto fue lo mejor que lo pude hacer... espero que les guste y comenten plis para que uno se anime el porx cap va a ser el bueno!!!! jeje bye se cuidan en unas 2 semanitas les dejo el otro!!!! jeje bye se cuidan y gracias por estar aqui!!!! jeje
Besos Sofi Cullen de Pattinson
jueves, 6 de mayo de 2010
jueves, 15 de abril de 2010
Sorprendida
Pov Bella
De verdad estaba sorprendida, todo había pasado como la primera vez… todas las palabras todas las caricias, los recuerdos de nuestra primera vez eran confusos, pero era una de las pocas cosas que recordaba con la mayor claridad posible, lo único diferente era que ahora ya soy como él.
Estábamos en nuestra cama envueltos por las finas sabanas blancas, estaba acostada sobre su pecho y me envolvió con sus brazos, no hablábamos, no hacía falta nos lo decíamos solo con la mirada, el roce, o cualquier contacto… nos amábamos, y estaríamos juntos para toda la eternidad…
Nos quedamos pensando, meditando, pero sobre todo… recordando…
Me soltó, ya iba a voltear para reclamar pero empezó a trazar círculos en mi espalda; me conocía demasiado bien, sabía que eso me fascinaba.
-¿Te acuerdas?-dijo, en tono acaramelado, me sentía demasiado feliz y el también lo estaba, y eso era la mayor parte de mi felicidad, después paro para comenzar a trazar líneas en mi brazo.
-Claro que lo hago, me acuerdo de todo lo que he hecho contigo- respondí dándole mi más ancha sonrisa. El sabia que lo recordaba, pero le gustaba oírlo seguido.
El según “daño que me había hecho” que había pasado en este mismo lugar, hacia 10 años, por fin había logrado superarlo y no culparse más.
Por supuesto que nunca me importo a mí, la verdad nuestra primera vez fue una de las cosas más maravillosas que me pudo haber pasado en mi vida humana, bueno la primera fue al conocer a Edward, fue como conocer a mi ángel personal, mi puerto seguro, la segunda era mi hija Renesmee, el mejor regalo que me pudo dar la vida, y la tercera nuestra primera vez, la cosa más maravillosa que nos pudo haber pasado como pareja.
-Qué bonito- dijo Edward ahuyentando mis pensamientos.
-Edward- lo reprendí.
- No puedo evitarlo, no es mi culpa que no pongas el escudo.
- Da igual, de todas formas, no hacía falta que lo vieras en mi mente, porque ya lo sabes- dije muy segura de mi misma.
-Lo sé, pero me gusta oírlo de ti.
-Prácticamente yo no dije nada.
- Tienes razón- dijo dándome la razón, riéndose y pronto coree sus risas. No entendía por qué me hacia tener que hablar en voz alta si podía verlo en mi mente- Porque me gusta oír tu voz, es la más hermosa que he escuchado, y tengo más de 100 años- en lo ultimo no resistió y rio, ignorando mis pensamientos- No los ignoro, los registro en mi mente, y supongo que te sientes invadida...
- Solo un poco- le dije e hice una mueca fingida, y su cara cambio de una perfecta sonrisa, a una perfecta línea recta- pero no me molesta… sabes que me fascina que estés en mi… en mi mente, bueno en mi mente tal vez no tanto- y empecé a reír, el sonreía un poco, pero no tanto como hace rato- en mi…-y ahora si sonrió como la primera vez, así me gustaba, ese era mi Edward, el Edward del que me enamore, aunque en cualquier faceta me fascinaba Edward, pero me disgustaba que se sintiera culpable y mas por mi culpa. En ese momento me di cuenta de que aun estaba el escudo seguía fuera, así que lo lleve a su lugar. Edward no dijo nada aunque claro que se había dado cuenta.
Volvió a sonreír pero ahora con su hermosa sonrisa torcida. ¡De verdad este hombre me volvía loca! Pero seguro que no solo a mí, había una fila inmensa de mujeres atrás de mí, aunque claro, yo sabía que Edward jamás les haría caso; además ahora que me ven, el brillo de su cara se desvanece.
-¿En qué piensas?- me pregunto rompiendo el hilo de mis pensamientos y abrazándome de nuevo, era muy impaciente, ya había rastro en su cara de curiosidad.
-En… todas las mujeres, las que te han coqueteado, como la de la tienda el otro día…- ese es el día que mas me he reído y enojado en mi vida, era una mujer que dicen que tienen 30 y tienen 50 años, lo seguía a todas partes disimuladamente, lo que no sabía es que Edward podría ser su abuelo incluso su bisabuelo, pero tratando de seguirlo por accidente cayó en la fuente del centro comercial, y unos guardias llegaron queriéndola detener por estarse “bañando” en propiedad ajena, Emmett hasta la fecha se carcajea de eso, y como esas ha habido muchas.
Aunque él no era el único, es muy halagador cuando ves a hombres babeando por ti, pero eso se desvanece cuando se acercan a platicar, incluso te ven con tu esposo e hija y te coquetean. Pero no me han pasado cosas divertidas, más bien podría llamarlo extraño; una vez un chico como de 19 se me acerco y a los veinte minutos ya me quería besar el sínico, por suerte, Edward no estaba ahí, ya que tenía una junta con los lobos, si no le hubiera arrancado la cabeza al chico, lo que hice fue a darle una cachetada, pero creo que se me paso la mano un poco… En fin fui por mi hija que jugaba en los juegos del restaurante y nos fuimos. Seguramente no vio cuando entre al restaurante porque cuando fui por mi hija a los juegos se quedo sorprendido, no creía que tuviera hijos. Ja y la mía podía romper una ciudad entera. Renesmee tendría un año yo creo, si mucho, y ya le aburría jugar, prefería estar en casa o leyéndole algo.
-Pero tú eres la única que me ha llegado al corazón- y sentí su respiración en mi cabello.
- Mi único amor- le dije y lo bese.
Eran como las 7:30 am y nos decidimos levantar; Edward puso una película y nos acurrucamos en el sillón. No se oía nada en la habitación de mi hija y Jacob, seguramente no se habían despertado aun.
Pasadas las 9 am fuimos a prepararles el desayuno, pero como no creo que desayunen hasta más tarde, porque si era como días anteriores desayunarían como a las 12 pm, así que Edward y yo decidimos ponernos nuestro traje de baño e ir a nadar como la noche anterior.
Me puse un bikini rosa que por supuesto Alice había escogido, Edward se puso un short color azul marino- que también Alice había escogido, claro- , que hacía que sus ojos y cabello resaltaran.
-Y estoy lista- le dije cuando había terminado de arreglarme.
-Entonces vamos- me agarro de la mano, y me guio hasta la orilla de la playa, y ahí tendimos nuestras toallas sobre la arena.
-¿Quieres nadar?
-La verdad quería sentarme en la orilla- le conteste.
-Yo también- dijo siguiéndome la corriente.
Nos paramos y nos fuimos a sentar a la orilla donde las olas apenas nos llegaban a los pies; nuestra piel brillaba a la luz del sol y hacia que Edward se viera todavía más hermoso. Pero de pronto escuchamos ruidos en la casa, y al momento de voltearnos, vimos a Jacob buscándonos. Edward se paro y espero a que yo me parara para dirigirnos a la casa y ver lo ocurrido.
-Bella, Edward, vengan- grito Jacob desde el ventanal, con la voz angustiada y luego desapareció.
-Edward- le dije preocupada, a mi esposo, y corrimos hacia la casa.
-¿Qué pasa Jacob?- pregunte parándome en la puerta- ¿Ness?
-Pasen- dijo Ness desde la puerta del baño, lo cual me sorprendió. Mi hija estaba arrodillada a lado del baño con Jacob a lado. Me recordó la escena hace 10 años…
-¿Qué paso?- pregunte.
-Nada- contesto mi hija, tratándose de levantar.
-Edward- dije volteando a verlo. Iba a empezar a hablar cuando Jacob interrumpió.
-No es cierto- dijo Jacob- vomito.
-Creo que eso nos queda claro Jacob, ¿Qué paso?- dije.
-No ha dejado de vomitar- dijo.
- No es cierto solo 3 veces- dijo mi hija, tampoco le gustaba ir al doctor, solo cuando era con Carlisle, claro.
-Por eso hay que ver a un medico- sugirió Edward.
-Pero sabes que no soy igual- reclamo nuestra hija.
-Lo sé- dijo Edward- por eso… vamos a regresar- y concluyo.
-¿Qué?- dijo Renesmee enojada.
-He visto en tu mente desde ayer que te sientes mal, estas cansada y vomitas, no es normal en ti, y necesitamos que Carlisle te revise,
-¿Por qué no lo había mencionado, ninguno de los dos?- y voltee a ver a Renesmee y luego a Edward.
-Haz escuchado la frase “De tal palo tal astilla…”- dijo y soltó una risa nerviosa, mi hija.
-Edward- dije.
-Pensé que era porque no había dormido bien, eso es todo.
-Pero no quiero regresar- dijo malhumoradamente.
-Pero hija necesitamos que Carlisle te cheque, además podemos regresar cuando así lo quieras…- le dije.
- Esta bien- comprendió- ¿Cuándo nos vamos?
-Mañana, mismo si lo deseas- dijo Edward.
-No lo deseo- contesto mi hija, con tono de típica adolescente.
-Mañana está bien- dije antes de que se enojaran más los dos.
-Sí, mañana- me apoyo Jacob, quien había presenciado todo en silencio; sabía que era de sabios no meterse.
Ese día lo único que hicimos fue arreglar maletas, más bien la de Renesmee y Jacob, que eran los que no encontraban nada, ya que no eran muy ordenados, aunque a Alice no creo que le molesta, como nunca usamos la ropa dos veces.
Cuando nos fuimos a “dormir” Edward y yo, preparamos una nota para Kaure y Gustavo que venían en la mañana, explicándoles el porqué no íbamos.
En la mañana preparamos el desayuno, huevo, extrañamente era la comida humana que más le gustaba a mi hija, de ahí el extraño antojo. Después Edward subió las maletas al bote, ya para irnos.
-¿Hace falta algo?- pregunto Edward abrazándome por la espalda.
-Nada- le conteste sonriendo, pero no completamente.
-¿Qué pasa?
-Estoy un poco preocupada por Ness, nunca se había enfermado de nada- respondí, dejando que la sonrisa que me había costado tanto trabajo fingir se volviera una línea recta.
-No te preocupes, estará bien- dijo dándome ánimos, aunque en realidad sabía que estaba igual que yo- hay vienen.
-Hola dormilones- les dije sonriendo, mi momento depresivo, por suerte, ya había pasado.
-Yo me levante temprano- se excuso Jacob.
-9:30 no es temprano, Jacob- espeto Edward, sonriendo.
De repente se empezó a oír el motor de una lancha, Edward parecía confundido hasta que su expresión cambio.
-¿Qué no iban a venir más tarde?- pregunte.
-Decidieron hacerle una sorpresa a los chicos.
-Que generoso de su parte.
-¿Qué les diremos?- dije.
-La verdad- dijo Ness.
-Yo voto por esa- dijo Jacob.
-Estupendo- dijo Edward riendo sarcásticamente y se acerco a la puerta para abrirla, aunque aun nadie haya tocado.
Y aparecieron nuestros frágiles amigos en la puerta.
-Hola, ¿Qué hacen a esta hora, según yo falta más de una hora?- dijo Edward cortésmente.
-Sorpresa- Dijeron al unisonó.
-Traemos comida- dijo Kaure.
-Lo siento- dije con mi mejor cara de disculpa; aprendí algo en estos diez años, ya sabía mentir, aunque esto precisamente no era mentira- nos tenemos que ir de emergencia.
-¿Paso algo?- y volteo a ver a Ness.
-Mi hija se ha sentido un poco mal- se disculpo Edward.
Kaure miraba a Ness con una mirada extraña que no lograba descifrar, se me hacia conocida, pero no recuerdo de donde. Después le preguntaría a Edward.
-Está bien, no hay problema- dijo Gustavo.
-En otra ocasión será- dijo Kaure, por lo menos no se sentía ofendida- que te mejores- le dijo a Ness al final antes de retirarse.
-¿Qué pensaba?- le pregunte a Edward, en susurros que no podía escuchar nadie más.
-No lo sé, bloqueaba sus pensamientos, ¿me pregunto como lo haría? Nadie sabe cómo hacerlo.
-Tal vez tiene que ver con alguna de sus leyendas- comente.
-Tal vez- afirmo.
Chic@s mil sorry lo que pasa es que me fui de vacaciones y no tuve tiempo de escribir pero aqui esta y no esta cortito!!! jaja bueno bye los quiero mucho y por favor dejen comenctarios es lo que me motiva enserio en parte tambn por eso me demore mas, no te dan animos de seguir... bueno bye besos cuidense y recuerden q tambn estoy en fanfiction.net jaja bye el proximo cap se los dejo como en 2 semanas mas...
PD ya vi Remember me y estuvo bonita, un poco rara y a ustedes que les parecio?
PD2 estoy en Facebook busqenme como sofi cullen y me encuentran , tengo una foto de eclipse... jaja
De verdad estaba sorprendida, todo había pasado como la primera vez… todas las palabras todas las caricias, los recuerdos de nuestra primera vez eran confusos, pero era una de las pocas cosas que recordaba con la mayor claridad posible, lo único diferente era que ahora ya soy como él.
Estábamos en nuestra cama envueltos por las finas sabanas blancas, estaba acostada sobre su pecho y me envolvió con sus brazos, no hablábamos, no hacía falta nos lo decíamos solo con la mirada, el roce, o cualquier contacto… nos amábamos, y estaríamos juntos para toda la eternidad…
Nos quedamos pensando, meditando, pero sobre todo… recordando…
Me soltó, ya iba a voltear para reclamar pero empezó a trazar círculos en mi espalda; me conocía demasiado bien, sabía que eso me fascinaba.
-¿Te acuerdas?-dijo, en tono acaramelado, me sentía demasiado feliz y el también lo estaba, y eso era la mayor parte de mi felicidad, después paro para comenzar a trazar líneas en mi brazo.
-Claro que lo hago, me acuerdo de todo lo que he hecho contigo- respondí dándole mi más ancha sonrisa. El sabia que lo recordaba, pero le gustaba oírlo seguido.
El según “daño que me había hecho” que había pasado en este mismo lugar, hacia 10 años, por fin había logrado superarlo y no culparse más.
Por supuesto que nunca me importo a mí, la verdad nuestra primera vez fue una de las cosas más maravillosas que me pudo haber pasado en mi vida humana, bueno la primera fue al conocer a Edward, fue como conocer a mi ángel personal, mi puerto seguro, la segunda era mi hija Renesmee, el mejor regalo que me pudo dar la vida, y la tercera nuestra primera vez, la cosa más maravillosa que nos pudo haber pasado como pareja.
-Qué bonito- dijo Edward ahuyentando mis pensamientos.
-Edward- lo reprendí.
- No puedo evitarlo, no es mi culpa que no pongas el escudo.
- Da igual, de todas formas, no hacía falta que lo vieras en mi mente, porque ya lo sabes- dije muy segura de mi misma.
-Lo sé, pero me gusta oírlo de ti.
-Prácticamente yo no dije nada.
- Tienes razón- dijo dándome la razón, riéndose y pronto coree sus risas. No entendía por qué me hacia tener que hablar en voz alta si podía verlo en mi mente- Porque me gusta oír tu voz, es la más hermosa que he escuchado, y tengo más de 100 años- en lo ultimo no resistió y rio, ignorando mis pensamientos- No los ignoro, los registro en mi mente, y supongo que te sientes invadida...
- Solo un poco- le dije e hice una mueca fingida, y su cara cambio de una perfecta sonrisa, a una perfecta línea recta- pero no me molesta… sabes que me fascina que estés en mi… en mi mente, bueno en mi mente tal vez no tanto- y empecé a reír, el sonreía un poco, pero no tanto como hace rato- en mi…-y ahora si sonrió como la primera vez, así me gustaba, ese era mi Edward, el Edward del que me enamore, aunque en cualquier faceta me fascinaba Edward, pero me disgustaba que se sintiera culpable y mas por mi culpa. En ese momento me di cuenta de que aun estaba el escudo seguía fuera, así que lo lleve a su lugar. Edward no dijo nada aunque claro que se había dado cuenta.
Volvió a sonreír pero ahora con su hermosa sonrisa torcida. ¡De verdad este hombre me volvía loca! Pero seguro que no solo a mí, había una fila inmensa de mujeres atrás de mí, aunque claro, yo sabía que Edward jamás les haría caso; además ahora que me ven, el brillo de su cara se desvanece.
-¿En qué piensas?- me pregunto rompiendo el hilo de mis pensamientos y abrazándome de nuevo, era muy impaciente, ya había rastro en su cara de curiosidad.
-En… todas las mujeres, las que te han coqueteado, como la de la tienda el otro día…- ese es el día que mas me he reído y enojado en mi vida, era una mujer que dicen que tienen 30 y tienen 50 años, lo seguía a todas partes disimuladamente, lo que no sabía es que Edward podría ser su abuelo incluso su bisabuelo, pero tratando de seguirlo por accidente cayó en la fuente del centro comercial, y unos guardias llegaron queriéndola detener por estarse “bañando” en propiedad ajena, Emmett hasta la fecha se carcajea de eso, y como esas ha habido muchas.
Aunque él no era el único, es muy halagador cuando ves a hombres babeando por ti, pero eso se desvanece cuando se acercan a platicar, incluso te ven con tu esposo e hija y te coquetean. Pero no me han pasado cosas divertidas, más bien podría llamarlo extraño; una vez un chico como de 19 se me acerco y a los veinte minutos ya me quería besar el sínico, por suerte, Edward no estaba ahí, ya que tenía una junta con los lobos, si no le hubiera arrancado la cabeza al chico, lo que hice fue a darle una cachetada, pero creo que se me paso la mano un poco… En fin fui por mi hija que jugaba en los juegos del restaurante y nos fuimos. Seguramente no vio cuando entre al restaurante porque cuando fui por mi hija a los juegos se quedo sorprendido, no creía que tuviera hijos. Ja y la mía podía romper una ciudad entera. Renesmee tendría un año yo creo, si mucho, y ya le aburría jugar, prefería estar en casa o leyéndole algo.
-Pero tú eres la única que me ha llegado al corazón- y sentí su respiración en mi cabello.
- Mi único amor- le dije y lo bese.
Eran como las 7:30 am y nos decidimos levantar; Edward puso una película y nos acurrucamos en el sillón. No se oía nada en la habitación de mi hija y Jacob, seguramente no se habían despertado aun.
Pasadas las 9 am fuimos a prepararles el desayuno, pero como no creo que desayunen hasta más tarde, porque si era como días anteriores desayunarían como a las 12 pm, así que Edward y yo decidimos ponernos nuestro traje de baño e ir a nadar como la noche anterior.
Me puse un bikini rosa que por supuesto Alice había escogido, Edward se puso un short color azul marino- que también Alice había escogido, claro- , que hacía que sus ojos y cabello resaltaran.
-Y estoy lista- le dije cuando había terminado de arreglarme.
-Entonces vamos- me agarro de la mano, y me guio hasta la orilla de la playa, y ahí tendimos nuestras toallas sobre la arena.
-¿Quieres nadar?
-La verdad quería sentarme en la orilla- le conteste.
-Yo también- dijo siguiéndome la corriente.
Nos paramos y nos fuimos a sentar a la orilla donde las olas apenas nos llegaban a los pies; nuestra piel brillaba a la luz del sol y hacia que Edward se viera todavía más hermoso. Pero de pronto escuchamos ruidos en la casa, y al momento de voltearnos, vimos a Jacob buscándonos. Edward se paro y espero a que yo me parara para dirigirnos a la casa y ver lo ocurrido.
-Bella, Edward, vengan- grito Jacob desde el ventanal, con la voz angustiada y luego desapareció.
-Edward- le dije preocupada, a mi esposo, y corrimos hacia la casa.
-¿Qué pasa Jacob?- pregunte parándome en la puerta- ¿Ness?
-Pasen- dijo Ness desde la puerta del baño, lo cual me sorprendió. Mi hija estaba arrodillada a lado del baño con Jacob a lado. Me recordó la escena hace 10 años…
-¿Qué paso?- pregunte.
-Nada- contesto mi hija, tratándose de levantar.
-Edward- dije volteando a verlo. Iba a empezar a hablar cuando Jacob interrumpió.
-No es cierto- dijo Jacob- vomito.
-Creo que eso nos queda claro Jacob, ¿Qué paso?- dije.
-No ha dejado de vomitar- dijo.
- No es cierto solo 3 veces- dijo mi hija, tampoco le gustaba ir al doctor, solo cuando era con Carlisle, claro.
-Por eso hay que ver a un medico- sugirió Edward.
-Pero sabes que no soy igual- reclamo nuestra hija.
-Lo sé- dijo Edward- por eso… vamos a regresar- y concluyo.
-¿Qué?- dijo Renesmee enojada.
-He visto en tu mente desde ayer que te sientes mal, estas cansada y vomitas, no es normal en ti, y necesitamos que Carlisle te revise,
-¿Por qué no lo había mencionado, ninguno de los dos?- y voltee a ver a Renesmee y luego a Edward.
-Haz escuchado la frase “De tal palo tal astilla…”- dijo y soltó una risa nerviosa, mi hija.
-Edward- dije.
-Pensé que era porque no había dormido bien, eso es todo.
-Pero no quiero regresar- dijo malhumoradamente.
-Pero hija necesitamos que Carlisle te cheque, además podemos regresar cuando así lo quieras…- le dije.
- Esta bien- comprendió- ¿Cuándo nos vamos?
-Mañana, mismo si lo deseas- dijo Edward.
-No lo deseo- contesto mi hija, con tono de típica adolescente.
-Mañana está bien- dije antes de que se enojaran más los dos.
-Sí, mañana- me apoyo Jacob, quien había presenciado todo en silencio; sabía que era de sabios no meterse.
Ese día lo único que hicimos fue arreglar maletas, más bien la de Renesmee y Jacob, que eran los que no encontraban nada, ya que no eran muy ordenados, aunque a Alice no creo que le molesta, como nunca usamos la ropa dos veces.
Cuando nos fuimos a “dormir” Edward y yo, preparamos una nota para Kaure y Gustavo que venían en la mañana, explicándoles el porqué no íbamos.
En la mañana preparamos el desayuno, huevo, extrañamente era la comida humana que más le gustaba a mi hija, de ahí el extraño antojo. Después Edward subió las maletas al bote, ya para irnos.
-¿Hace falta algo?- pregunto Edward abrazándome por la espalda.
-Nada- le conteste sonriendo, pero no completamente.
-¿Qué pasa?
-Estoy un poco preocupada por Ness, nunca se había enfermado de nada- respondí, dejando que la sonrisa que me había costado tanto trabajo fingir se volviera una línea recta.
-No te preocupes, estará bien- dijo dándome ánimos, aunque en realidad sabía que estaba igual que yo- hay vienen.
-Hola dormilones- les dije sonriendo, mi momento depresivo, por suerte, ya había pasado.
-Yo me levante temprano- se excuso Jacob.
-9:30 no es temprano, Jacob- espeto Edward, sonriendo.
De repente se empezó a oír el motor de una lancha, Edward parecía confundido hasta que su expresión cambio.
-¿Qué no iban a venir más tarde?- pregunte.
-Decidieron hacerle una sorpresa a los chicos.
-Que generoso de su parte.
-¿Qué les diremos?- dije.
-La verdad- dijo Ness.
-Yo voto por esa- dijo Jacob.
-Estupendo- dijo Edward riendo sarcásticamente y se acerco a la puerta para abrirla, aunque aun nadie haya tocado.
Y aparecieron nuestros frágiles amigos en la puerta.
-Hola, ¿Qué hacen a esta hora, según yo falta más de una hora?- dijo Edward cortésmente.
-Sorpresa- Dijeron al unisonó.
-Traemos comida- dijo Kaure.
-Lo siento- dije con mi mejor cara de disculpa; aprendí algo en estos diez años, ya sabía mentir, aunque esto precisamente no era mentira- nos tenemos que ir de emergencia.
-¿Paso algo?- y volteo a ver a Ness.
-Mi hija se ha sentido un poco mal- se disculpo Edward.
Kaure miraba a Ness con una mirada extraña que no lograba descifrar, se me hacia conocida, pero no recuerdo de donde. Después le preguntaría a Edward.
-Está bien, no hay problema- dijo Gustavo.
-En otra ocasión será- dijo Kaure, por lo menos no se sentía ofendida- que te mejores- le dijo a Ness al final antes de retirarse.
-¿Qué pensaba?- le pregunte a Edward, en susurros que no podía escuchar nadie más.
-No lo sé, bloqueaba sus pensamientos, ¿me pregunto como lo haría? Nadie sabe cómo hacerlo.
-Tal vez tiene que ver con alguna de sus leyendas- comente.
-Tal vez- afirmo.
Chic@s mil sorry lo que pasa es que me fui de vacaciones y no tuve tiempo de escribir pero aqui esta y no esta cortito!!! jaja bueno bye los quiero mucho y por favor dejen comenctarios es lo que me motiva enserio en parte tambn por eso me demore mas, no te dan animos de seguir... bueno bye besos cuidense y recuerden q tambn estoy en fanfiction.net jaja bye el proximo cap se los dejo como en 2 semanas mas...
PD ya vi Remember me y estuvo bonita, un poco rara y a ustedes que les parecio?
PD2 estoy en Facebook busqenme como sofi cullen y me encuentran , tengo una foto de eclipse... jaja
miércoles, 24 de marzo de 2010
Cuenta de Fanfics!!!
Bueno chicas ya tengo la cuenta de fanfiction y aqui se las dejo (es el acceso directo):
http://www.fanfiction.net/s/5839029/1/Vacaciones_en_Isla_Esme
o en el explorador de ahi mismo nada mas pongan vacaciones en Isla Esme y ahi esta la mia!!! jaja.
Suerte en sus vacaciones!!!!! bye
http://www.fanfiction.net/s/5839029/1/Vacaciones_en_Isla_Esme
o en el explorador de ahi mismo nada mas pongan vacaciones en Isla Esme y ahi esta la mia!!! jaja.
Suerte en sus vacaciones!!!!! bye
martes, 23 de marzo de 2010
Tiempo
Pov Bella
Y se fueron detrás de Edward, por la casa hasta que se perdieron de vista.
-Que amables- dijo Jacob.
-Pero si no entendiste nada- le dijo mi hija riéndose.
-Lo sé, pero se veían amables- contesto, y Ness y yo torcimos los ojos.
-¿Y vamos a dar la vuelta a la Isla?- dijo mi esposo, cuando llego, sonriendo
-Claro, pero ¿no van a comer chicos?
-Gracias, pero al menos yo ya estoy llena como para tres días.
-Yo también ya estoy lleno, no para tres días, pero si como para hoy en la noche- dijo Jake riendo.
-¿Entonces nos vamos ya?- dije.
-Sí, pero tenemos que ponernos nuestros trajes de baño y prácticamente cosas humanas, entonces nos vamos en treinta minutos ¿Está bien?- cuestiono Edward.
-Está bien- dijo Jacob, y los desaparecieron.
-Vamos, levántate- le dije para que se levantara de la cama donde estaba acostado, en el cuarto. De repente nada más sentí unos labios recorriendo mi oreja hasta llegar a mi cuello…
-Edward, vamos a salir.
-Lo sé…- pero continúo.
-En la noche vamos a tener mucho tiempo…
-Lo sé- y se resigno se y volvió a la cama, pero ahora a sentarse.
Empecé a buscar en la maleta pero algo me llamo la atención.
-No logro acostumbrarme a esto…- dije.
-¿A qué mi amor?
-A Alice no se le escapa nada- y le enseñe el bikini color azul cielo.
-Ya la conoces, y gracias a Dios que no se le escapa.
-Sí, lo sé, pero lo peor es que hay uno de cada color- y le enseñe el puño de bikinis de colores.
Y se encogió de hombros.
Le di su traje de baño, para que se cambiara me metí al baño y me cambie aparte, no quería que nos atoráramos ahi y ya no salir por el resto de día. Tardamos como cinco minutos y decidimos ir a la sala a esperarlos. Cuando llegamos estaban aseándola Kaure y Gustavo, los saludamos, y después Edward y yo nos acurrucamos el uno con el otro en el sillón, y cerramos los ojos pensando el uno con el otro, no tardaron mucho en terminar la sala y después se marcharon hacia otra parte de la casa Kaure y Gustavo.
Pasaron como diez minutos, cuándo ya teníamos enfrente a Ness y a Jake.
-¿Nos vamos?- dijo Jacob.
-Vamonos- dije.
Y así pasaron dos semanas, era increíble como si la pasabas bien el tiempo se iba volando, por eso habíamos decidido extender nuestra estancia en la Isla una semana y media más; Rosalie y Emmett ya habían llegado hacia una semana, de su Luna de Miel; Alice y Jasper llegaban media semana antes que nosotros, la verdad es que desde que nos vinimos a las Isla solo había hablado dos veces con Alice, por lo cual iba a matarme, y no me había contado mucho, pero no había encontrado mucho de su pasado según entendí, porque las dos veces que hable con ella andaba de prisa, se oía desilusionada.
Ese día habíamos decidido no salir ya que Ness se sentía agotada, nadie la culpaba, ya que todos los días de las últimas semanas habíamos estado de un lado para el otro, si no estábamos en caminatas o de visitas, estábamos de excursión.
Kaure y Gustavo habían venido ayer a Hacer la limpieza por lo tanto hoy solo venían a surtir la despensa, nos habíamos encariñado mucho con ellos ya hasta los habíamos invitado a tomar algo, como amigos. La verdad es que si los tratabas eran muy buenas personas, la impresión que me dio Kaure la primera vez que la vi cambio radicalmente, o más bien no tenia una primera impresión clara, ya que ni siquiera entendía lo que decía.
-¿Y qué quieren hacer hoy, ver una película o prácticamente nada?- pregunte a los chicos.
-Prácticamente nada mamá, gracias, pero la verdad es que planeaba dormir todo el día- dijo y bostezo, la verdad es que si se veía muy cansada tenía los ojos rojos como de no dormir, y estaba mas pálida que el mármol y casi tan blanca como la nieve, no era normal, bueno al menos no para un vampiro híbrido. Edward y yo habíamos estado muy pendientes de ellos, pero la verdad es que o eran muy silenciosos o nosotros estábamos muy ocupados, o más bien no habían hecho nada como lo habíamos acordado, y espero que así siguieran.
-Si hija, ve a descansar, te hace falta- dije con torno maternal.
-Gracias- y se retiro.
-Yo también me retiro- dijo Jacob, se veía muy preocupado y la siguió, seguramente a el también se la ha de hacer extraño todo esto.
-¿Y ahora qué hacemos?- le dije inocentemente a Edward.
-Lo que tú quieras.
-¿Lo que yo quiera?- le pregunte y puse una sonrisa maliciosa.
Quite el escudo y le enseñe unas imágenes, y supo de lo que hablaba. Me beso y yo como buena y honorable mujer le respondí. Y así se fue el resto de la tarde… sin fijarnos si quiera si habían venido Kaure y Gustavo.
Habíamos decidido darles una sorpresa a Ness y Jake, haciéndoles la cena, decoramos la casa con exóticas flores propias de la Isla, que yo había cortado esta misma mañana, habíamos puesto cuatro lugares en la mesa, ya que aunque Edward y yo no cenáramos nos gustaba convivir con ellos de la forma más normal posible, y bueno la sorpresa no era exactamente la cena si no el “preparamos la cena”, Edward era bueno cocinando, pero no lo veías seguido haciendo eso.
No los habíamos oído ni nada, así que supusimos que tal vez se habían ido a dar un paseo a la playa. Cuando todo estuvo listo nos fuimos a cambiar, nos pusimos algo casual pero a la vez era el estilo de la playa.
Estábamos a punto de irlos a buscar, pero como lo intuíamos estaban en la playa, y llegaron casi al momento en que lo pensábamos.
-¿Se divirtieron?- les pregunte.
-Mucho- respondió mi hija- No puedo creer que tenemos aquí medio mes y seguimos encontrando lugares hermosos aquí en la Isla.
-Si lo sé, es una Isla muy bonita- y me quede mirando hacia la ventana, bueno no la ventana si no lo que contenía esta… la arena, el mar y las palmeras, de verdad que extrañaría esta Isla.
-Les tenemos una sorpresa- dijo Edward, sacándome de mis ensoñaciones.
-¿De verdad, enserio?- dijo mi hija con una nota de sorpresa en la voz.
-¿Sorpresa? ¿De verdad?- dijo Jacob con sarcasmo, de seguro pensaba que aun seguíamos enojados por lo ocurrido al llegar a la isla.
-Sí, de verdad- dijo Edward.
-Les preparamos la cena- dije.
-¿Papá cocinando?- dijo Ness sonriendo, pero más dudando si era toxico o no.
-Para que lo sepas soy buen cocinero.
-No lo dudo…- dijo Ness viendo hacia un lado, mintiendo.
Y me solté a reír.
-Edward, eso ganas por nunca hacerle de comer a tu hija-le dije.
-Lo sé, pero mi platillo la hará cambiar de opinión.
-Sorpréndeme- le dijo Ness ya sentada en la silla del comedor.
Cenaron y platicamos un rato mientas comían su postre, y después se fueron a dormir.
Mi ángel me invito a dar un paseo y yo acepe al instante… estuvimos platicando un rato de todo lo que no había pasado, de que Ness por fin había aceptado que su padre si era un buen cocinero, riendo y bromeando. Decidimos sentarnos un rato en la orilla de la Playa, donde las pequeñas olitas a penas nos llegaban a los pies y se reventaban.
-Que hermosa Luna- le dije, mirando hacia ella.
-No tanto como tu- me dijo citando las palabras de hace tantos años.
Le sonreí y nos besamos como si nada existiera…
Bueno ya les actualice y se los hiba a poner ayer pero se me borro todo de Word casi me muero pero aquí esta espero que los disfruten y en unas semanitas, bueno como en unas dos (porque me voy de vacas) les pongo el otro capi, espero que les guste. Y respecto a la cuenta de fanfiction ya la cree pero no se cuando voy a publicar.
PD. De verdad que casi me muero cuando supe que así no se escribe Reneesme si no asi Renesmee, que mala onda que si alguien se dio cuenta no me dijeron, pero bueno ya lo rectifique.
besos y comenten plis xD
Y se fueron detrás de Edward, por la casa hasta que se perdieron de vista.
-Que amables- dijo Jacob.
-Pero si no entendiste nada- le dijo mi hija riéndose.
-Lo sé, pero se veían amables- contesto, y Ness y yo torcimos los ojos.
-¿Y vamos a dar la vuelta a la Isla?- dijo mi esposo, cuando llego, sonriendo
-Claro, pero ¿no van a comer chicos?
-Gracias, pero al menos yo ya estoy llena como para tres días.
-Yo también ya estoy lleno, no para tres días, pero si como para hoy en la noche- dijo Jake riendo.
-¿Entonces nos vamos ya?- dije.
-Sí, pero tenemos que ponernos nuestros trajes de baño y prácticamente cosas humanas, entonces nos vamos en treinta minutos ¿Está bien?- cuestiono Edward.
-Está bien- dijo Jacob, y los desaparecieron.
-Vamos, levántate- le dije para que se levantara de la cama donde estaba acostado, en el cuarto. De repente nada más sentí unos labios recorriendo mi oreja hasta llegar a mi cuello…
-Edward, vamos a salir.
-Lo sé…- pero continúo.
-En la noche vamos a tener mucho tiempo…
-Lo sé- y se resigno se y volvió a la cama, pero ahora a sentarse.
Empecé a buscar en la maleta pero algo me llamo la atención.
-No logro acostumbrarme a esto…- dije.
-¿A qué mi amor?
-A Alice no se le escapa nada- y le enseñe el bikini color azul cielo.
-Ya la conoces, y gracias a Dios que no se le escapa.
-Sí, lo sé, pero lo peor es que hay uno de cada color- y le enseñe el puño de bikinis de colores.
Y se encogió de hombros.
Le di su traje de baño, para que se cambiara me metí al baño y me cambie aparte, no quería que nos atoráramos ahi y ya no salir por el resto de día. Tardamos como cinco minutos y decidimos ir a la sala a esperarlos. Cuando llegamos estaban aseándola Kaure y Gustavo, los saludamos, y después Edward y yo nos acurrucamos el uno con el otro en el sillón, y cerramos los ojos pensando el uno con el otro, no tardaron mucho en terminar la sala y después se marcharon hacia otra parte de la casa Kaure y Gustavo.
Pasaron como diez minutos, cuándo ya teníamos enfrente a Ness y a Jake.
-¿Nos vamos?- dijo Jacob.
-Vamonos- dije.
Y así pasaron dos semanas, era increíble como si la pasabas bien el tiempo se iba volando, por eso habíamos decidido extender nuestra estancia en la Isla una semana y media más; Rosalie y Emmett ya habían llegado hacia una semana, de su Luna de Miel; Alice y Jasper llegaban media semana antes que nosotros, la verdad es que desde que nos vinimos a las Isla solo había hablado dos veces con Alice, por lo cual iba a matarme, y no me había contado mucho, pero no había encontrado mucho de su pasado según entendí, porque las dos veces que hable con ella andaba de prisa, se oía desilusionada.
Ese día habíamos decidido no salir ya que Ness se sentía agotada, nadie la culpaba, ya que todos los días de las últimas semanas habíamos estado de un lado para el otro, si no estábamos en caminatas o de visitas, estábamos de excursión.
Kaure y Gustavo habían venido ayer a Hacer la limpieza por lo tanto hoy solo venían a surtir la despensa, nos habíamos encariñado mucho con ellos ya hasta los habíamos invitado a tomar algo, como amigos. La verdad es que si los tratabas eran muy buenas personas, la impresión que me dio Kaure la primera vez que la vi cambio radicalmente, o más bien no tenia una primera impresión clara, ya que ni siquiera entendía lo que decía.
-¿Y qué quieren hacer hoy, ver una película o prácticamente nada?- pregunte a los chicos.
-Prácticamente nada mamá, gracias, pero la verdad es que planeaba dormir todo el día- dijo y bostezo, la verdad es que si se veía muy cansada tenía los ojos rojos como de no dormir, y estaba mas pálida que el mármol y casi tan blanca como la nieve, no era normal, bueno al menos no para un vampiro híbrido. Edward y yo habíamos estado muy pendientes de ellos, pero la verdad es que o eran muy silenciosos o nosotros estábamos muy ocupados, o más bien no habían hecho nada como lo habíamos acordado, y espero que así siguieran.
-Si hija, ve a descansar, te hace falta- dije con torno maternal.
-Gracias- y se retiro.
-Yo también me retiro- dijo Jacob, se veía muy preocupado y la siguió, seguramente a el también se la ha de hacer extraño todo esto.
-¿Y ahora qué hacemos?- le dije inocentemente a Edward.
-Lo que tú quieras.
-¿Lo que yo quiera?- le pregunte y puse una sonrisa maliciosa.
Quite el escudo y le enseñe unas imágenes, y supo de lo que hablaba. Me beso y yo como buena y honorable mujer le respondí. Y así se fue el resto de la tarde… sin fijarnos si quiera si habían venido Kaure y Gustavo.
Habíamos decidido darles una sorpresa a Ness y Jake, haciéndoles la cena, decoramos la casa con exóticas flores propias de la Isla, que yo había cortado esta misma mañana, habíamos puesto cuatro lugares en la mesa, ya que aunque Edward y yo no cenáramos nos gustaba convivir con ellos de la forma más normal posible, y bueno la sorpresa no era exactamente la cena si no el “preparamos la cena”, Edward era bueno cocinando, pero no lo veías seguido haciendo eso.
No los habíamos oído ni nada, así que supusimos que tal vez se habían ido a dar un paseo a la playa. Cuando todo estuvo listo nos fuimos a cambiar, nos pusimos algo casual pero a la vez era el estilo de la playa.
Estábamos a punto de irlos a buscar, pero como lo intuíamos estaban en la playa, y llegaron casi al momento en que lo pensábamos.
-¿Se divirtieron?- les pregunte.
-Mucho- respondió mi hija- No puedo creer que tenemos aquí medio mes y seguimos encontrando lugares hermosos aquí en la Isla.
-Si lo sé, es una Isla muy bonita- y me quede mirando hacia la ventana, bueno no la ventana si no lo que contenía esta… la arena, el mar y las palmeras, de verdad que extrañaría esta Isla.
-Les tenemos una sorpresa- dijo Edward, sacándome de mis ensoñaciones.
-¿De verdad, enserio?- dijo mi hija con una nota de sorpresa en la voz.
-¿Sorpresa? ¿De verdad?- dijo Jacob con sarcasmo, de seguro pensaba que aun seguíamos enojados por lo ocurrido al llegar a la isla.
-Sí, de verdad- dijo Edward.
-Les preparamos la cena- dije.
-¿Papá cocinando?- dijo Ness sonriendo, pero más dudando si era toxico o no.
-Para que lo sepas soy buen cocinero.
-No lo dudo…- dijo Ness viendo hacia un lado, mintiendo.
Y me solté a reír.
-Edward, eso ganas por nunca hacerle de comer a tu hija-le dije.
-Lo sé, pero mi platillo la hará cambiar de opinión.
-Sorpréndeme- le dijo Ness ya sentada en la silla del comedor.
Cenaron y platicamos un rato mientas comían su postre, y después se fueron a dormir.
Mi ángel me invito a dar un paseo y yo acepe al instante… estuvimos platicando un rato de todo lo que no había pasado, de que Ness por fin había aceptado que su padre si era un buen cocinero, riendo y bromeando. Decidimos sentarnos un rato en la orilla de la Playa, donde las pequeñas olitas a penas nos llegaban a los pies y se reventaban.
-Que hermosa Luna- le dije, mirando hacia ella.
-No tanto como tu- me dijo citando las palabras de hace tantos años.
Le sonreí y nos besamos como si nada existiera…
Bueno ya les actualice y se los hiba a poner ayer pero se me borro todo de Word casi me muero pero aquí esta espero que los disfruten y en unas semanitas, bueno como en unas dos (porque me voy de vacas) les pongo el otro capi, espero que les guste. Y respecto a la cuenta de fanfiction ya la cree pero no se cuando voy a publicar.
PD. De verdad que casi me muero cuando supe que así no se escribe Reneesme si no asi Renesmee, que mala onda que si alguien se dio cuenta no me dijeron, pero bueno ya lo rectifique.
besos y comenten plis xD
lunes, 22 de marzo de 2010
100 dias para eclipse!!!!
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